Holanda es mucho más que “porros” y prostitutas: ¡Bienvenidos a Maastricht!

Los días previos a irte de Erasmus te invade una sensación extraña. Es una mezcla de acojone-ilusión-expectación que se traduce en un “gusanillo” en el estómago que te acompañará también durante los primeros días de tu viaje. Y, de pronto, llega esa mañana en la que suena el despertador, te plantas en Barajas con dos maletones para facturar y empiezas la aventura.

Lo primero que le viene a la cabeza a un amigo al que le comentas que te vas de Erasmus es algo así como: “menudo año te vas a pegar de fiesta, ¿no?”. Si encima le dices a tu colega que te vas a Holanda, un país en el que la marihuana es legal y la prostitución está regulada por el gobierno, ya os podéis hacer una idea del tipo de comentarios que puede soltarte…

Yo en concreto me he venido a Maastricht, una ciudad encajonada entre Bélgica y Alemania a unos 220 km al sur de Ámsterdam. Investigo un poco. Según Wikipedia, Maastricht (nombre adaptado al castellano de Mastrique, un palabro en desuso a día de hoy) antiguamente también se denominaba Maastricht. Da igual. No estoy muy seguro de cómo se pronuncia ninguna de las tres.

Lo primero que leo en internet es que Holanda es uno de los pocos países de la UE que han conseguido mantener su tasa de paro por debajo del 5%. Entre los jóvenes solo un 9,4% no encuentra trabajo, frente a cerca del 55% de paro juvenil que tenemos en España. Eso sí, se lo curran como nadie. Y es que nuestros vecinos holandeses tienen uno de los sistemas educativos más duros y competitivos de toda Europa.

Primer día de universidad. En clase somos un grupo de unas 13 o 15 personas. Me cuentan que aquí funcionan con un sistema de enseñanza llamado PBL (problem based learning). El objetivo: se plantea un problema y tenemos que analizarlo, estudiarlo, discutirlo y exponerlo. Las asignaturas sólo duran un mes y, como máximo, puedes cursar dos por cada periodo. ¿Pinta bien, no?

El tiempo pasa rápido. Un mes después de haber llegado a Holanda, ya sé un poco más sobre el país, la universidad y la ciudad en la que vivo. Aquí van cinco pistas para que no te pierdas en Maastricht:

1. ¡Consigue una bici! Todo el mundo tiene una. Las de primera mano son prohibitivas: no bajan de 200 euros. Por eso, la población estudiantil suele comprarse una bicicleta de segunda mano. La mía, en concreto, se la compré a un indigente de metro y medio que respondía por el nombre de “Mowgli”. Me costó 50 euros, tiene marchas y “Mowgli” incluía en el pack un candado y las luces reglamentarias para que no me multen.

2. Prepara tu cuerpo para dormir poco, estudiar mucho y asistir a las fiestas más extravagantes que te puedes imaginar. Nadie dijo que irse de Erasmus fuera fácil. A mí me faltan los minutos. Venir a estudiar a Holanda no te deja tanto tiempo libre como otros destinos europeos. Aquello de “bah, si eres Erasmus, no hace falta que des ni chapa, al final apruebas”, aquí no sirve. Para cada clase, tienes que entregar assignments y leer un montón de textos.

La biblioteca abre todos los días (sábados y domingos incluidos) de 8.00am a 22.00pm. Da igual la hora o el día que vayas, siempre está llena, os lo aseguro. Como eres Erasmus y también quieres salir de fiesta, al final te acostumbras a dormir lo justo. Eso sí, aquí las fiestas “al uso” no se llevan”. Si de verdad te adaptas a la tradición maastrense (¿existe esa palabra?), experimentarás lo que es una “Cantus Party, una “Cave Party” o una “Basement Party”.

3. ¡Cuidado con el bolsillo… Ir al super, tomarse una cerveza, pedir un café, fotocopiar apuntes de la uni o cenar fuera. Todo es más caro en Maastricht, si lo comparamos con España. Tus mejores aliados aquí serán las “happy hours” de los bares (normalmente entre las 17.00 y las 19.00pm) y una marca de comestibles rojiblanca llamada Euroshoper que es lo más parecido que he encontrado a los productos Hacendado: bueno y barato. Parece que pronto se podrá ver también en España, en los supermercados de El Corte Inglés.

4. …y con el tiempo! El clima en Maastricht engaña. Acaba de empezar Octubre y ya uso botas, camisetas de manga larga, jerseys de lana y abrigo. En Diciembre no sé qué será de mí. Pese a todo, en un mes que llevo aquí ya me he acatarrado dos veces. Si te pasa como a mí, no busques Frenadol. Aquí lo más parecido se llama Coldrex. Y, si no te gusta la lluvia, pues… mejor elige otro sitio para irte de Erasmus.

5. ¡Viaja, y sigue viajando! Maastricht está en el corazón de Europa: a una hora en tren de Bruselas y dos de Amsterdam. Además de visitar Holanda, tienes al lado Bélgica y Alemania. Y si te sientes aventurero, puedes llegar en tren a París o Praga en menos de 5 horas. Utrech, Rotherdam, Lieja, Brujas, Munich, Stuttgart o La Haya, además de las típicas Amsterdam y Bruselas, son ciudades que no te puedes perder.

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9 pensamientos en “Holanda es mucho más que “porros” y prostitutas: ¡Bienvenidos a Maastricht!

  1. En Maastricht se habla inglés como lengua bastante recurrente, además de holandés? Quiero decir, en los supermercados por ejemplo, hablan inglés? O viene siendo el nivel medio de inglés que se habla en España? jajaja

  2. Hola Blanca! Aquí todo el mundo habla inglés perfectamente. Lo aprenden en el colegio a la vez que el holandés y cualquiera al que preguntes por la calle te entiende y te contesta perfectamente: cajeras del super, barrenderos, policías y por supuesto cualquier empleado de la universidad. De hecho, en mi universidad el 90% de los grados se imparten SOLO en inglés, y los holandeses no tienen problema.

  3. No sé si ocurrirá lo mismo en Maastricht, pero en Nijmegen sí que hay bastante gente que no habla inglés. Si vas a un chino puede que el chino en cuestión solo hable chino y neerlandés. Y así con los del kebab y algunas cajeras de supermercado. Pero vamos, que entenderte te entienden en todo Holanda de una manera o de otra. Diferente es que pagues más o menos por tu menú en el restaurante chino!

  4. Hola Chemi! No sé, la verdad es que yo aquí no he tenido ningún problema. Incluso en el kebab, el otro día ya mas de día que de noche después de volver de fiesta, el chico que nos atendió hablaba inglés perfectamente. Y fíjate como sería mi pronunciación a esas horas, que solo quería llegar a mi cama!! jajaja
    Por cierto, ¿me recomiendas visita a Nijmegen? ¿Cómo llegaste tu a Maastricht, hay trenes baratos?

  5. Ir y venir te costaría treinta y tantos euros en tren. La ciudad no está mal y tienes lugar donde quedarte y un par de guías que ni el más holandés (modestos, también), jajaja. Si tienes el descuento de trenes de Holanda sí que merece la pena ( http://www.iamexpat.nl/read-and-discuss/lifestyle/news/ns-offers-train-discount-card-for-half-price-2012 ). Pronto aparecerá una entrada por aquí de cómo viajar medio barato en los Países Bajos 😀

  6. Hola Paula!! Que va! El Gobierno Holandés te da las gracias por venir, como mucho. Yo tengo la beca Erasmus que en total, sumando la ayuda de la UE y del ministerio español, creo que son unos 280 euros al mes (pero aun no he cobrado ni un euro, así que ya te diré cuando me paguen algo…). Eso este curso… para los que vengáis después, tal y como está el patio que dicen que no hay fondos ni en la UE, pues a ver lo que os dan. La vida es algo más cara que en España y en cuánto al alojamiento, te recomiendo piso. Yo no sabía muy bien que elegir, pillé resi y ahora me arrepiento porque me cuesta una pasta y la gente por piso paga unos 300 euros/mes.

  7. Pingback: Holanda, ¿tulipanes o marihuana? | YoErasmus

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